Y por fin llegó el 13 de Junio, el pueblo se vestía de fiesta porque hoy toca descansar y celebrar a nuestro Santo patrón. Sí amigos lectores de estas crónicas, Salvacañete tubo una gran fiesta…..os cuento con letra e imagen.
Todo comenzaba a primera
hora de la mañana, ni un ruido, ni una hormigonera, ni albañiles, no hay
colegio, no hay médico, no hay comercios… ¿hay fiesta? Claro, es San Antonio
patrón del pueblo, hay hasta un turronero en la plaza. Y como cada vez que
tenemos una gran fiesta y como dice el refrán…. ”lo primero y principal ir a
misa y almorzar”….pues eso se almorzó cada uno en su casa y a las 13:00
horas en punto, se celebraba la solemne Misa en honor del patrón en la
Iglesia del pueblo, la cual fue amenizada por el coro parroquial y
acompañada por numerosos fieles que abarrotaban la Iglesia con fe y devoción
(daba gusto ver la Iglesia llena, comentaba el cura en el sermón, jeje) Tras la misa, la procesión por el pueblo con el Santo y el replique de campanas que lo acompañaron, luego la tradicional caridad bendecida del pan dulce. Y al concluir tris tras tris tras nos fuimos al aperitivo, a comer y a reponer fuerzas para la tarde.
A eso de las 18:30 horas y con una suave
brisa de primavera, “el pater” daba el ultimo aviso de campana. San Antonio
y su comitiva estaba preparada para descender camino de la ermita. Mucho
personal y una gran banda de música (de Quintanar del Rey) salía del la
Iglesia camino de la Vega. La guardia civil escoltaba el paso y se encargaba
de los cortes de tráfico en la nacional Cuenca-Teruel.
A la llegada a la ermita, se descanso un
poco, y mientras tanto, “el pater” sacó unos alfileres, y nos contó la
tradición de San Antonio como casamentero; aquel soltero o soltera que
encomendándose al Santo le pida con fe y devoción, éste le concede el novio
o novia deseado. Según los alfileres que se te queden pegados a la mano así
te irá en novios/as.2
Y después de un descanso y
el canto de los pajaritos de San Antonio, se quedaba allí para cuidar la
ermita todo el verano. Ahora era la patrona la que tomaba el protagonismo.
La Virgen de Valdeoña salía a son del himno nacional de su ermita para ir a
su Iglesia. Este año además lucía un nuevo y esplendoroso manto blanco-oro.
Poco a poco íbamos subiendo a
son de marchas procesionales, vivas a la Virgen, alegría y convivencia de
gente que hacia tiempo que no se veía…por cierto “peleas” por llevar sobre
los hombros un ratito a la Virgen. Jóvenes, niños, ancianos…nadie quiso perderse esta gran fiesta. A la llegada a la plaza y entre aplausos, campanas, y música de la banda, entraba la Virgen a la Iglesia donde permanecerá todo el verano.
Tras los actos religiosos
tubo lugar un rato de fiesta en la plaza al son de pasodobles y otras
canciones que la banda nos amenizó, deleite que algunos aprovecharon para
echarse unos bailes y mover el esqueleto. Hasta los gorrinos Isidro e Isidra acudieron al evento.
Por último la cofradía de San Antonio
invitó a los presentes que quisieron a tomar un refresco así como a los
músicos en el centro social.
En fin un día esplendido lleno de tradición, cultura religiosidad y convivencia. Queda ahora el esfuerzo de éste pueblo para mantener y no solo eso sino fomentar a más ésta fiesta patronal.
Sin mas un saludito afectuoso. Luis. |